Conocí a los integrantes de Purpuritay hace diez años. Enseguida nuestra amistad tuvo un denominador común: la Música. Debo reconocer que rápidamente me quedé atrapada por los ritmos, los instrumentos y danzas hispanoamericanas, interpretadas por el grupo con gran maestría, al tiempo que me llevó a investigar en este campo, que para mí hasta entonces era, en parte, desconocido.
Desde aquí, mi admiración por el trabajo minucioso de todos y cada uno de los integrantes de Purpuritay, y por algo que desde el mundo de la música clásica admiro enormemente: la pasión y el amor por la música bien hecha.
Todos cuantos tengáis la suerte de escuchar a Purpuritay recibiréis, sin duda, la fuerza de la Música que este grupo interpreta con extraordinaria calidad, y además os sentiréis contagiados por la vivacidad, el buen entendimiento y, sobre todo, la amistad y el respeto que entre ellos se crea, virtud fundamental para que su Música fluya con enorme naturalidad.
Quiero, desde estas líneas, agradecer a todos ellos haberme permitido ser partícipe de esas sensaciones que acabo de describir y gozar personalmente de una experiencia inolvidable al interpretar con ellos la bellísima Cueca de la Frontera, de Ariel Ramírez. Gracias y mi felicitación por el contenido de este CD.