
La vieja España y la nueva América se encontraron y unieron sentimientos, expresados en sones e instrumentos, que hoy constituyen un lenguaje mestizo común: la música criolla, que atrajo siempre a todos y cada uno de los componentes de Purpuritay, aún perteneciendo a generaciones y actividades profesionales muy diversas.
Dedican gran parte de su ocio, al estudio y divulgación de estas músicas, y así, desde Méjico a Chile, desde Uruguay a Ecuador, Purpuritay rinde homenaje a todo un Continente y nos trae sus vivencias musicales en éste, su primer trabajo discográfico.
Al conjuro musical del grupo acuden desde Bolivia, Perú y Ecuador kenas, sikus, rondadores, mandolinas y charangos; Argentina y Chile destilan bombos, violines, guitarras y cajas; desde Centro América acuden prestos el guitarrón, el requinto o la clave, Venezuela y Colombia aprestan cuatros, tiples, maracas y güiros …. Así, el hermanamiento musical toma cuerpo en Purpuritay, que revive en cada interpretación el ancestral rito de expresar en voces e instrumentos el folklore de Hispanoamérica.
Los grandes maestros de esta música, hicieron que su pasaporte español, se convirtiera en americano de corazón, y así, tratan de expresarlo en cada una de sus actuaciones. Una de ella, especialmente entrañable, fue la del Teatro Municipal de Almagro, en su XII Semana de la Música 2007, con la extraordinaria concertista de piano Ana Guijarro que ha tenido, ademá,s la gentileza de presentar este trabajo.